jueves, 29 de abril de 2010

DIETA para aspirantes y discipulos aconsejada por el Maestro Tibetano

Esta regla puede aplicarse a la conocida norma de que el discípulo debe de ser estrictamente vegetariano. La naturaleza inferior se embota y densifica y la llama interna no puede brillar cuando se incluye la carne en la dieta. Esta regla es rígida e inviolable para los solicitantes de la iniciación. Los aspirantes pueden o no consumir carne, según prefieran, pero en cierta etapa del sendero es esencial la abstención de cualquier tipo de carne y es necesario vigilar con estricta atención la dieta. El discípulo debe de limitarse a las verduras, cereales, frutas y legumbres, pues sólo así será capaz de construir el tipo de cuerpo físico que pueda resistir la entrada del hombre real que ha permanecido ante el Iniciador en sus vehículos sutiles. Si no hiciera esto y pudiera recibir la iniciación sin haberse preparado de este modo, el cuerpo físico sería destruido por la energía que fluye a través de los centros recientemente estimulados y surgirían graves peligros para el cerebro, la columna vertebral y el corazón.

El cuerpo físico, construido con ayuda de la carne, los alimentos y bebidas fermentadas y nutrido en un ambiente en el que el aire fresco y puro y la luz del sol, no son los factores más importantes. Aquí generalizo; me refiero a las masas y no al ansioso e incipiente estudiante de esoterismo (la ciencia del sonido). Durante largos siglos las razas occidentales se han nutrido básicamente con alimentos en estado de descomposición y fermentación y el resultado puede ser observado en los cuerpos inaptos para cualquier esfuerzo como los que impone el esoterismo, obstaculizando el límpido resplandor de la vida interna. Cuando las frutas y legumbres frescas, el agua limpia, las frutas oleaginosas y los granos crudos y cocidos constituyan la dieta exclusiva de los hijos de los hombres, entonces se construirán cuerpos aptos para ser vehículos de Egos evolucionados.

No pueden dictarse reglas rígidas o ascéticas, excepto la regla inicial de prohibición absoluta -para todos los que solicitan la iniciación- de carnes, pescados, licores y tabaco. Para quienes pueden soportarla, es mejor eliminar de la dieta los huevos y el queso, aunque esto no es en modo alguno obligatorio; pero para quienes están desarrollando facultades psíquicas de cualquier tipo, es aconsejable abstenerse de consumir huevos y moderarse en el queso. La leche y la mantequilla, entran en diferente categoría y la mayoría de los iniciados y solicitantes consideran necesario incluirlas en la dieta. Pocos pueden subsistir y retener todas las energías físicas con la dieta vegetariana, pero allí está encerrado el ideal, y como bien se sabe, éste rara vez se logra en este periodo de transición.

A este respecto Vicente Beltrán decía que esta es una dieta ideal en una sociedad ideal.

Conviene recalcar dos cosas; primero, la necesidad del sentido común del solicitante, factor del cual se carece frecuentemente. Los estudiantes deberían recordar que los fanáticos desequilibrados no son miembros deseables para la Jerarquía. El equilibrio, el justo sentido de la proporción, la debida consideración de las condiciones del medio ambiente y un sensato sentido común, es lo que caracteriza al verdadero esoterista. Cuando existe el verdadero sentido del buen humor, muchos peligros pueden evitarse. Segundo el reconocimiento del factor tiempo y la capacidad de efectuar lentamente los cambios en la dieta y en los hábitos de toda la vida. En la naturaleza todo progresa lentamente y los solicitantes deben aprender la verdad oculta de la frase "apresúrate despacio". El proceso de eliminación gradual es generalmente el sendero de la sabiduría y en este periodo eliminatorio, bajo condiciones ideales, que raras veces existen, debe de abarcar la etapa que llamamos del aspirante, y realice el ajuste de su dieta.

El cuerpo físico no debe de ser el principal punto de atención del aspirante; éste responde automáticamente a la conciencia que se desenvuelve lentamente en todos los reinos de la naturaleza; permanece siendo aquello sobre lo cual se trabaja y no lo que posee una influencia innata propia; no tiene importancia en el proceso activo ya que es el receptor y no lo que inicia la actividad. Lo importante es la conciencia en desarrollo, la respuesta del hombre espiritual interno a la vida, circunstancias, acontecimientos y medio ambiente. El cuerpo físico responde. Cuando el cuerpo físico llega a ser erróneamente objeto de atención, se produce la retrogresión he aquí porque toda profunda atención a las disciplinas físicas, al vegetarianismo, a los regímenes y ayunos y a los actuales tipos de las así llamadas curaciones mentales y divinas, son indeseables y no están de acuerdo con el plan proyectado. Por consiguiente, poner excesivo énfasis sobre el cuerpo físico y considerarlo indebidamente, es reaccionario y similar a la adoración al becerro de oro, es volver a aquello que en un tiempo fue importante, pero que hoy en día debe relegarse a una posición menor y por debajo del umbral de la conciencia.

El cuerpo físico está siempre condicionado por causas internas; nunca él mismo es, intrínsecamente, una causa. En el actual sistema solar, y, en nuestro planeta, es automático, afectándolo las causas generadas en los planos internos y por la actividad del alma. El cuerpo físico no tiene verdadera vida propia, sino que en este ciclo, simplemente se limita a responder a impulsos que emanan de otra parte...

Para aquellos que se preparan para servir o recibir alguna iniciación es necesario disciplinar los cuerpos y lograr la construcción de estos con materia sutil procedente de los subplanos superiores y la eliminación de la materia inferior y más burda. Esto es necesario ya que resulta imposible, para quienes poseen cuerpos toscos, hacer contacto con una vibración elevada. Al Ego le es imposible transmitir el conocimiento y guía superior por medio de un cuerpo físico burdo, y, también a las elevadas corrientes del pensamiento hacer impacto sobre un cerebro poco evolucionado... Por eso el refinamiento del cuerpo físico es esencial, efectuándose de varias maneras, todas razonables y útiles.

Alimentos puros: Esto requiere un régimen vegetariano elegido con inteligente discernimiento; alimentación basada en vegetales y frutas que vitalicen; evitar comer demasiado, ya que un poco de alimento puro correctamente asimilado es todo lo que el discípulo necesita, alimentos tales como leche, miel, pan integral, todos los vegetales en contacto con el sol, muchas naranjas, plátanos, pasas, nueces, algunas patatas, arroz integral ... y repitiéndome, comer sólo la cantidad justa para asegurar la actividad corporal.

Limpieza: La condición vital es el abundante uso del agua, interna y externamente.

Dormir: Se debería dormir siempre entre las 10 de la noche y las 5 de la mañana... y en lo posible al aire libre. (Escrito en el marco de la sociedad inglesa de mediados del siglo XX)

Luz solar: Se ha de procurar estar frecuentemente en contacto con el sol y con la vitalización que proviene de sus rayos. El sol mata los gérmenes y libra de las enfermedades.

En un futuro próximo se dispondrá del conocimiento necesario para poder refinar más rápidamente el cuerpo físico: El empleo de las luces coloreadas y el estímulo por la música.

En el manejo de la electricidad se halla oculto mucho de lo que concierne a la vivificación de los cuerpos, especialmente ahora el cuerpo etérico. El sol es principalmente útil para vitalizarlo. El calor del sol es fuerza eléctrica adaptada a las necesidades de la inmensa mayoría de seres en todos los reinos de la naturaleza. A medida que se progresa, podrá intensificarse esta fuerza en casos individuales... en esto reside uno de los secretos de la iniciación.

El refinamiento del cuerpo etérico coincide con el físico. El método consiste principalmente en vivir expuesto a la luz solar, en protegerse del frío y en la asimilación de cierta combinación de vitaminas.

Para el refinamiento del cuerpo emocional, el procedimiento es diferente ya que es meramente un gran reflector ; toma el color y el movimiento de lo que le circunda ; recibe la impresión de todo deseo transitorio; hace contacto con cada capricho y fantasía del medio ambiente; cualquier corriente lo moviliza ; todo sonido lo hace vibrar , a menos que el aspirante impida tal condición y lo entrene para recibir y registrar nada más que las impresiones que le llegan del nivel intuitivo, vía el YO superior y consiga un perfecto espejo y reflector, procurando que refleje sólo el cuerpo causal y se mueva sólo en determinada dirección, y no según sus deseos o pensamientos.

El cuerpo emocional se puede describir como quieto, sereno, imperturbable, tranquilo, en reposo, limpio y claro como un espejo bruñido y que transmita nítidamente los anhelos, deseos y aspiraciones del Ego, no los de la personalidad. Hay varios métodos para obtener esto, unos dirigidos por el aspirante y otros por el Maestro:

Haciendo resaltar todos los móviles y anhelos de orden superior e inhibiendo los inferiores.

Intentando constantemente y diariamente establecer contacto con el YO Superior, y reflejar en la vida sus deseos. Al principio se cometerán errores; pero poco a poco la polarización del cuerpo emocional se transferirá gradualmente a cada subplano hasta llegar al más elevado.

Destinar determinados períodos diarios a aquietar el cuerpo emocional. En la meditación se insiste mucho en el apaciguamiento de la mente; pero el aquietar el cuerpo emocional es el paso previo. Cada estudiante tiene que descubrir por sí mismo a que vibraciones violentas cede mas fácilmente, ya sea temor, preocupación , deseos personales de cualquier índole, amor personal a alguien o a algo, desaliento, excesiva sensibilidad a la opinión pública... entonces tiene que sobreponerse a tal vibración e imponerle un nuevo ritmo.

Trabajando sobre el cuerpo emocional durante el sueño, bajo la dirección de Egos más avanzados, que trabajan guiados por un Maestro, estimulando o aminorando las vibraciones, mediante la aplicación de ciertos colores o sonidos.

El refinamiento del cuerpo mental es el resultado de un arduo trabajo y discriminación. Se necesitan tres cosas antes de llegar al plano donde se adquiere la unidad mental y de obtener la conciencia causal.

Claridad mental, no sólo cuando se trata de temas que despiertan interés, si no de todas las cuestiones que afectan a la humanidad. Esto involucra manipulación de materia mental y la capacidad de definir. Significa la capacidad de construir formas mentales con materia del plano mental y utilizarlas para ayudar al mundo. Quien no piensa con claridad y posee un cuerpo mental incipiente vive confuso y tal hombre confuso es cómo un ciego que guía a otros ciegos.

Habilidad para aquietar el cuerpo mental, para que las ideas de los niveles abstractos y de los planos intuitivos encuentren una placa receptora en la que puedan concienciarse.

Un proceso definido llevado a cabo por el Maestro con la aceptación del discípulo que consolida de forma permanente los esfuerzos y los resultados adquiridos penosamente durante muchos años. La fuerza eléctrica o magnética aplicada en cada iniciación, produce un efecto estabilizador y hace que los resultados alcanzados por el discípulo sean duraderos. La iniciación marca un logro permanente y el comienzo de un nuevo ciclo de esfuerzo.

La perseverancia firme e inconmovible, que no reconoce tiempo ni obstáculos. Esta actitud de perseverar explica por qué, el hombre que pasa desapercibido, alcanza frecuentemente la iniciación antes que el genio o de aquel que atrae la atención. La aptitud de trabajar con ahínco es muy deseable.

No se analicen demasiado para ver si progresan ya que en eso se pierde un tiempo y energía preciosos. Olviden su propio adelanto al aplicar las reglas y al ayudar a los demás. Haciendo esto vendrá súbitamente la iluminación. Por el trabajo incesante y el intenso esfuerzo por ajustarse a la ley y amar a todos, se ha acumulado en vuestros cuerpos el material que hará posible que pueden permanecer ante la presencia del Hierofante. La gran Ley de atracción los conducirá hacia Él y nada puede oponerse a la Ley.

Ninguna dieta puede ser del todo apropiada para un grupo de personas de diferentes rayos, diferentes temperamentos, equipos y edades diversas. Cada individuo difiere totalmente de otro, en algunos puntos; debe investigar que necesitan como individuo, como pueden satisfacerse mejor los requisitos corporales y qué tipo de sustancia le permitirá prestar mejor servicio. Cada persona debe descubrirlo por sí misma. No hay régimen alimentario grupal. Tampoco es obligatorio eliminar la carne ni mantener un estricto régimen vegetariano. Existen periodos en la vida y a veces encarnaciones enteras, en que el aspirante se somete a una disciplina alimentaria, así como en otros periodos, o en toda una vida, se exige temporariamente un estricto celibato. Pero hay otros ciclos de vidas y encarnaciones donde el interés del discípulo y el servicio que presta, se orienta hacia otra dirección. Hay encarnaciones posteriores donde ya no existe un constante pensamiento sobre el cuerpo físico, y el hombre actúa libre de complejos dietéticos y vive sin concentrarse en la vida de la forma , ingiriendo los alimentos disponibles con los cuales puede mantener una vida eficiente en todos los planos de existencia. En el pasado se consideraba esencial seguir un régimen vegetariano como preparación para recibir ciertas iniciaciones: pero no siempre es así, pues muchos discípulos creen que se están preparando prematuramente para la iniciación.

Uno de los varios grupos de devas constituye el aura de la salud, ya sea colectiva o individual, en los tres reinos intermedios de la naturaleza (vegetal, animal y humano). El hombre entra en contacto con ellos por medio de la medicina, y ya empieza más o menos a reconocerlos. Uno de los grandes errores que ha cometido la familia humana ha sido administrar al hombre drogas minerales para propósitos medicinales. Esto ha dado por resultado una combinación de sustancias dévicas que no estaban destinadas a ello. La relación del hombre con los reinos inferiores, especialmente con el animal y el mineral, ha dado lugar a una condición peculiar en el mundo dévico, tendiente a complicar la propia evolución dévica. El empleo de alimentos animales (y en menor grado la aplicación de los minerales como medicina) ha producido una mezcolanza de sustancia dévica y de vibraciones que no sintonizan entre sí. El reino vegetal está en una situación totalmente diferente, y, parte de su karma consiste en proveer de alimentos al hombre; esto ha dado por resultado una necesaria trasmutación de la vida de ese reino a la etapa superior (la animal es su meta). La trasmutación de la vida vegetal ocurre necesariamente en el plano físico, de allí su disponibilidad como alimento. La trasmutación de la vida animal tiene lugar en los niveles kama-manásicos (astral-mental) a esto se debe que no esté disponible, entendido esotéricamente, el animal como alimento para el hombre. Éste es un argumento en favor de la vida vegetariana que es necesario considerar.

El desarrollo del ojo físico, se lleva a cabo de acuerdo a la Ley, e inevitablemente toda la raza humana logrará ese doble enfoque que permitirá al hombre ver también las formas etéricas. En la etapa actual su incapacidad para hacerlo, reside mayormente en la falta de vitalidad pránica. Tal resultado se debe principalmente a las malas condiciones de vida y al abuso de los alimentos. La tendencia general que existe por lograr condiciones de vida correctas y puras, el retorno a las costumbres más simples y sanas , la gran necesidad de higienizarse, de aire puro, de luz solar y el gran deseo por ingerir alimentos de frutos oleaginosos, darán por resultado, inevitablemente, una rápida asimilación de los fluidos pránicos. Esto producirá ciertos cambios y mejoras en los órganos físicos y en la vitalidad del cuerpo etérico.

La GLÁNDULA PINEAL (de la que tanto nos gusta hablar), está sujeta a dos líneas de estímulo: Primero, la que emana del Ego mismo, vía los centros etéricos de fuerza. Este descenso de energía egoica (resultado del despertar de los centros por medio de la meditación y de la espiritualidad de la vida), hace impacto sobre esta glándula, y en el transcurso de los años aumenta gradualmente su secreción y su tamaño, comenzando un nuevo ciclo de actividad.

La segunda línea de estímulo que afecta a la glándula pineal es consecuencia de la disciplina del cuerpo físico y su sometimiento a las leyes del desarrollo espiritual (las leyes de la materia y luego del alma). Cuando el discípulo vive una vida ordenada, no consume carne ni pescado, no fuma ni bebe alcohol y practica la continencia, la glándula pineal ya no está atrofiada, sino que puede retomar su primitiva actividad.

DIETA para aspirantes y discípulos. (Citadas en los libros de Alice A. Bailey)

6 comentarios:

  1. Hola Xavier!
    Me han encantado tus dos artículos sobre la muerte i sobre la dieta. He leído mucho sobre dietas y no dietas pero este artículo es lo mejor que se ha podido escribir al respecto, gracias intentaré seguir los consejos del maestro tibetano.
    isabel

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  2. Hola Isabel. Se que conoces las enseñanzas del Maestro Tibetano; pero aunque no fuera asi, esos consejos tienen la suficiente entidad y lógica para ser seguidos por todos los aspirantes que no saben muy bien cual habría de ser una dieta ideal para que el cuerpo físico no represente ningún impedimento en las meditaciones y en los posibles contactos espirituales.
    besitos de xavier

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  3. Hola Xavier:

    Voy a incidir en este tema de la dieta. Entiendo que debemos ir descubriendo la dieta adecuada, lo cual es importante en relación con la preparación para las iniciaciones. En concreto se habla de afecciones en la columna vertebral relacionado tanto con la preparación del cuerpo físico como con la iniciación.

    En este sentido de posibles enfermedades, creo que también tiene su influencia los rayos. ¿Qué nos podrías decir sobre ésto?.

    Gracias y un abrazo.

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  4. Hola Ana... el tema que tocas es muy sutil, ya que incide sibre las energías que impactan nuestros cuerpos y cómo las manipulamos o como reaccionamos a ellas.
    La columna vertebral es el "cauce etérico" de esas energías. Quizás por poner excesivo énfasis en algún aspecto y omitimos otros, la columna sufra de esos efectos. Ya sabes que el cuidadoso equilibrio en la dieta, en la meditación y el estudio, que deberían abocarnos a un servicio, según nuestro rayo imperante y el grado iniciático que hayamos alcanzado... causas y efectos van unidos a la vida... el alma es la guia, la palabra correcta y la desapegada espiritualidad, es la muestra de que estamos actuando como almas.
    Besitos de xavier

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  5. La muerte es el proceso por el que hemos pasado muchísimas veces.
    Entre vida y vida vamos naciendo y creciendo siempre que no nos paremos en escaparates.
    La dieta es fundamental.
    Cada aspirante, cada discípulo, cada inciado sabe lo que tiene que comer.
    Con el tiempo desaparecerá también el ansia por la carne y las bebidas alcoholicas y químicas. Todo será más natural, alimentandonos de la energía dévica.
    En este siglo será también una realidad la rencarnación. La ciéncia empieza ya a descubrir los primeros matíces.


    Gracias.

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  6. Hola Olga... el ideal parece siempre una meta a conquistar por todo buscador de una meta mas elevada para todos. Entre esos buscadores estamos nosotros que tratamos de elevar la nota media de nuestro entorno mas inmediato y gracias a internet, esa nota se expande mucho mas, asi que tendremos muchos cuidado con publicar solo lo mas elevado posible... y las dietas o las religiones daran paso a esas utopias.
    besitos de xavier

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