miércoles, 21 de abril de 2010

MILAGROS

Como diría un buen amigo mío, catedrático de física, en esos casos están actuando unas leyes cuyos mecanismos desconocemos. Yo estoy convencido que es totalmente aplicable aquello que dijo Jesucristo “si vuestra fe fuera como la de un grano de mostaza, seríais capaces de mover montañas”.

Este es el quid de la cuestión. Si tenemos fe en algo o en alguien, se producirían más curaciones. A Lourdes, por poner un ejemplo, van cada año más de 1 millón de personas “esperando” o “deseando” ser curados de sus dolencias; pero apenas unos 7.000 dicen haber sido sanados. Y es que van allí sin fe, sólo “a ver” si se curan.

Los milagros son tan raros, que ni la propia iglesia los reconoce a la primera. Cuando se reporta una curación, es estudiada por un comité de médicos y si tiene suficientes pruebas demostradas, pasan el caso a la iglesia, quienes han de estudiar todo meticulosamente para reconocer cómo tal esa curación. Parece que sólo tienen reconocidos 70 casos de ese cúmulo de casos.

La mente es capaz de generar un flujo de energía capaz de producir la sanación de los cuerpos. Repito, de los cuerpos, pues lo importante para el alma es que esa curación sea de toda la personalidad y no sólo del apéndice físico y de permitir que esos cuerpos sean capaces de seguir aprendiendo algunos matices de la vida y más cuando antes se tenía una personalidad deficiente o enferma.

Vemos esta curiosa dicotomía, la iglesia no cree en los milagros y sin embargo la ciencia sí que cree en ellos, cuando están bien documentados, sólo investiga las leyes que actúan en el proceso que conduce a la sanación.

2 comentarios:

  1. Es muy interesante este tema, Xavier, ya desde pequeña me interesaba porque crecí entre hospitales, y eso te hace reflexionar mucho, la fé, con la suficiente fé se puede conseguir mucho, pero ¿cuanta fé se necesita, y como usarla para que de sus frutos? pero claro, pienso yo que la verdadera fe se tiene sin esperar nada a cambio, y tiene que ser una fé pura, sin créencias erroneas, verdaderamente es un tema complejo, me parece que hace muchos años había mas milagros que ahora ¿nos falta fe? ¿o la vida moderna nos aleja mas de lo que podemos llegar a hacer como seres creadores?
    De verdad me interesa mucho el tema de la sanación, desde que nací, a veces me gustaría usar todo mi potencial en sanar, aunque sean pequeñas cosas, pero aún no lo he conseguido.
    Un beso.

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  2. Hola Elena, la FE que sana no tiene medida alguna ya que es FE absoluta, sin que la mente tenga nada que medir, es entrega absoluta a la voluntad divina. Es SABER que se va a producir la sanacion, no es juzgar si voy a sanar porque lo merezco o similares.

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