martes, 19 de octubre de 2010

INCUBOS Y SUCUBOS

A lo largo de la historia, la demonología católica ha afirmado que existen demonios masculinos y femeninos capaces de tener contacto sexual con los humanos.

En otras culturas también existen entidades similares. Lejos de ser un mito antiguo, para algunas personas, la existencia de esas criaturas es una realidad actual y constatable.

INCUBOS Y SÚCUBOS, serían pues, seres sobrenaturales habitantes del plano astral, pero capaces de materializarse en nuestro universo onírico con cuerpos reales (en su plano) y físicos, con carne, sangre y esperma.

Los íncubos son, según la tradición, demonios con forman de varón cuya misión es cohabitar con mujeres humanas, y los súcubos, diablesas femeninas que fornicarían con los hombres.

Hay sacerdotisas satánicas, que aseguran haber mantenido esas relaciones, con los demonios.

El término íncubo proviene de incubare y súcubo de sucubare, que significa estar acostados encima o debajo de.

Estos visitantes de dormitorios, que así se los llama, estuvieron presentes en numerosos casos en la famosa inquisición.

Muchos estudiosos de la talla de San Agustín, Santo Tomás de Aquino, Roger Bacon, etc. respaldaron en sus obras la existencia real de estos seres imaginarios que cumplen “posiblemente” con su misión libidinosa para equilibrar nuestras necesidades emocionales y fisiológicas.

Podríamos afirmar que la inmensa mayoría de las abducciones de hoy en día han sido realizadas por esas entidades astrales, ya que todos o casi todos los casos experimentados por las personas han sucedido en los dormitorios cuando ellos estaban dormidos. Hay un par de casos documentados en los que muestran heridas o bien objetos que dicen haber sido producidos en quirófanos de naves espaciales.

No olvidemos que hay sueños que parecen ser tan reales como un elefante que viene a nuestro encuentro y nos tenemos que apartar… acabando por caernos de la cama.

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