lunes, 18 de marzo de 2013

TRABAJO CONTRA LA SEPARATIVIDAD

En esta nueva etapa, abierta por la elección del Papa Francisco, tenemos un nuevo reto ante nosotros. Por una parte reconocer el esfuerzo que dicho Papa está haciendo por renovar la iglesia católica y por otra reconocer su pertenencia al Nuevo Grupo de Servidores del Mundo.
Si estás de acuerdo con lo que aparenta, envíale tus oraciones o tus energías para que tenga la fuerza necesaria y pueda "limpiar las cuadras del palacio del rey" y Cristo pueda aparecer nuevamente en la escena pública de forma física y todos podamos reconocerle.
Xavier, 18.03.2013


Extracto del libro LA EXTERIORIZACION DE LA JERARQUIA" de Alice A. Bailey
 
Los que tratan de servir a la humanidad y unirse al esfuerzo jerárquico para curar a un mundo dolorido, deben aprender a penetrar detrás de las apariencias, de los métodos y esquemas, de los resultados y efectos, en el plano físico, y tratar de esta­blecer contacto con las fuerzas de Shamballa o de la Jerarquía, y con la necesidad humana que ha producido estas expresiones, y considerarlas por lo que son –no como sistemas caducos y es­fuerzos infantiles para mejorar, sino planes embrionarios por los cuales, oportunamente, podrá llegar la liberación, la cultura y la civilización de la nueva era. Si tratan de llevar la iluminación a los lugares oscuros de la Tierra (es decir, a las mentes de los hombres), entonces deberán ver con claridad y relacionar lo abstracto y lo concreto, de manera que pueda verse en sus propias  vidas un idealismo actuante; sólo así podrá verse también un idealismo activo de carácter nacional, racial y humano. Debe em­plearse tanto la cabeza como el corazón, y esto muchas personas vehementes tienden a olvidarlo. Al realizar este esfuerzo ¿podrían trabajar a alta tensión –tensión producida por la interrelaci6n de la cabeza y el corazón, actuando en forma creadora por inter­medio del  centro laríngeo— esotéricamente entendido? En esta última frase he expresado para los discípulos, la índole del es­fuerzo que deben realizar.

 

La mejor manera de servir, de parte de los pensadores del mundo y el nuevo grupo de servidores del mundo, es reconociendo lo que le sucede al género humano como un todo y lo que ocurre detrás de la escena; lo de mayor importancia es el desarrollo de la conciencia humana, en respuesta a las condiciones presentes en cualquier país o países; recién ahora el "estado mental humano" está comenzando a centrarse en las cosas importantes y a expre­sarse en forma viviente. Los pensadores y servidores deben aprender a concentrarse en la conciencia que empieza a despertar, y no en los movimientos superficiales. Este despertar avanza sa­tisfactoriamente y a grandes pasos hermanos míos. La forma o formas podrán sufrir, pero la percepción intrínseca del hombre está llegando a ser en este siglo expresivamente divina.

 

Las otras dos fuerzas que tienden a acrecentar la tensión ya prevaleciente en el mundo son:

 
1.      Las fuerzas del materialismo, que afluyen a los tres mun­dos desde las así llamadas "Fuerzas Oscuras" o Logia Negra, y de esos grupos de vidas y de trabajadores que son la antítesis de la Gran Logia Blanca.

 
2.      La fuerza que emana de ese sector de la humanidad que reside en todas partes del mundo y denominarnos el pue­blo judío. Lo expuesto no se refiere específicamente a ningún individuo, sino que considero el problema mun­dial centrado alrededor de los judíos como un todo.

 
Ambas fuerzas complican grandemente el problema que en­frentan la humanidad y la Jerarquía, pero debe recordarse que producen también el equilibrio tan necesario para el estableci­miento de las condiciones correctas.


Poco puedo decirles acerca de las Fuerzas Oscuras. No cons­tituyen un problema para la humanidad sino para la Jerarquía. La tarea de estas fuerzas consiste en preservar la forma y desarrollar los métodos y objetivos inherentes a los procesos de la manifestación. La Logia Negra, según se llama, se ocupa del as­pecto forma de la manifestación y la Logia Blanca del aspecto conciencia. Por lo tanto, podría decirse que:
 

1.    Shamballa se ocupa de los impulsos graduados del aspecto vida.


2.    La Jerarquía se ocupa de la serie de expansiones gra­duadas del aspecto conciencia.
 

3.    La Logia Negra se ocupa de la multiplicidad de formas del aspecto materia.


Repito, la luz les podrá llegar si relacionan este triple enun­ciado con los tres sistemas solares y con los tres aspectos de la divinidad. Por lo tanto, el mal o la maldad existe sólo cuando se pone el énfasis sobre el aspecto erróneo, desde el punto de vista del desarrollo alcanzado, o cuando lo que ha sido utilizado y des­arrollado hasta la necesaria etapa, retiene la vida o conciencia demasiado tiempo. De allí, hermanos míos, la naturaleza bené­fica de la muerte.

 
Las Fuerzas de la Oscuridad son energías poderosas que actúan para preservar lo antiguo y material; por eso son preemi­nentemente las fuerzas de la cristalización, de la conservación de la forma, de la atracción de la materia y de la seducción de lo que existe en la vida de la forma de los tres mundos. En consecuen­cia, bloquean deliberadamente la afluencia de lo nuevo y dador de vida; trabajan para impedir la comprensión de lo que perte­nece a la nueva era; se esfuerzan en conservar lo familiar y anti­guo, en contrarrestar los efectos de la cultura y la civilización venideras, en enceguecer a los pueblos y nutrir constantemente los existentes fuegos del odio, de la separatividad, de la crítica y de la crueldad. Estas fuerzas, en lo que concierne a los pue­blos inteligentes del mundo, trabajan insidiosamente y engalanan su esfuerzo con bellas palabras, y conducen, hasta a los discípulos, a manifestar odio a personas e ideologías, nutriendo las ocultas simientes del odio que existen en muchos seres humanos. Aven­tan hasta el ensañamiento, el temor y el odio que hay en el mun­do, en un esfuerzo por conservar lo anticuado, haciendo que lo desconocido parezca indeseable y deteniendo las fuerzas de la evolución y del progreso para sus propios fines, los cuales son tan inescrutables para ustedes como lo son los planes del Regente de Shamballa.


Sería bueno reconocer que estas fuerzas existen, pero uste­des, como individuos o grupos, poco pueden hacer respecto a ellas, excepto procurar que –por insignificante que sea— en nada les sirva de punto focal de sus esfuerzos, ni los convierta en agentes para la distribución de su tipo peculiar de energía –la enfocada y dirigida energía del odio—, de la separatividad, del temor y del orgullo. Quienes estamos vinculados directamente con la Jerar­quía debemos ocuparnos de ellas, pero ustedes pueden ayudar más de lo que creen, controlando los pensamientos y las ideas, culti­vando un espíritu amoroso y empleando en forma general la Gran Invocación.

 Ahora, consideraremos brevemente la cuestión judía. Re­cuerden que es un hecho interesante que los judíos residen, sin excepción, en todos los países, que su influencia es poderosa y amplia (mucho más de lo que ellos mismos están dispuestos a re­conocer) y que manejan muy eficazmente esa peculiar concreción de energía denominada dinero. Constituyen, en forma extraña, un centro mundial excepcional de energía y característicamente separado. La razón de ello es que representan la energía y la vida del sistema solar anterior. Se ha dicho a menudo que al finalizar este sistema solar, una parte de la familia humana no llegará a la cima y pasará al pralaya, o estará en vías de solución hasta que llegue el momento de la manifestación del. siguiente y tercer sistema solar. Entonces constituirá la vanguardia y el símbolo de la futura humanidad de ese sistema. Lo mismo ocu­rrió en el sistema anterior a éste, y los que ahora llamamos judíos (nombre y distinción puramente modernos, como he tratado de demostrarlo en las últimas páginas de Tratado sobre los Siete Rayos, T. I)., son los descendientes de ese primitivo grupo mante­nido en pralaya entre el primer sistema solar y el segundo. Si recuerdan que el tercer rayo rigió ese sistema y gobierna tam­bién a la raza judía, que ese sistema se ocupaba solamente de los aspectos divinos de la materia y de las condiciones externas y que los judíos eran el producto más elevado de ese sistema, podrán llegar a comprender la separatividad del judío, su deseo de obte­ner la pureza racial y su interés en lo comercial y tangible. El judío, a través de las edades, ha insistido en separarse de todas las otras razas, pero trajo del sistema anterior el conocimiento (necesario entonces, pero caduco ahora) de que su raza era el "pueblo elegido". El "Judío Errante" ha deambulado desde el primer sistema al actual, donde debe aprender la lección de ab­sorción y cesar en sus andanzas. Ha insistido sobre la pureza racial, porque ese fue su principal problema en la primitiva época lemuriana, cuando la raza vino a un mundo donde no existía el ser humano, pues fue antes de la llegada de los Señores de la Lla­ma; esta insistencia ha persistido en ellos en el transcurso de las edades y ha regido las reglas del matrimonio y de la preparación del alimento, insistencia que debió haber abandonado hace millares de años. Estos hechos (desconocidos para el judío moderno) militaron en contra de ellos a través de los años e hicieron posible que las fuerzas de la separatividad y del odio empleen a la raza judía para provocar la dificultad mundial, a fin de llevar a una crisis el fundamental problema humano de la separatividad. Cuando la humanidad haya resuelto el problema judío (con la colabo­ración comprensiva de su parte) y dominado las antiguas antipa­tías y odios, podrá fusionar el problema en una vasta situación humanitaria. Cuando ello suceda, el problema se solucionará rápidamente y desaparecerá de la faz de la tierra una de las ma­yores dificultades. Entonces será posible la fusión racial. Nuestra humanidad terrena y el grupo de seres humanos de origen mucho más antiguo que el nuestro, formarán una sola humanidad, y entonces habrá paz en la Tierra.

 Por qué nuestro planeta y nuestro sistema solar debieron ser constituidos en el vivero de la simiente de la separatividad, y por qué ese remanente de la humanidad mucho más avanzada que la nuestra, fue destinado a realizar su futuro en nuestra Tierra, lo sabe el Señor de Shamballa, un conocimiento inalcanzable para ustedes y en realidad para muchos que pertenecen a la Jerarquía. Es un hecho que simplemente deben aceptar. Como dije, la solu­ción vendrá cuando las razas consideren el problema judío como humanitario y también cuando el judío haga su parte para com­prender, amar y actuar correctamente. Hablando racialmente, todavía no lo ha hecho. Debe abandonar sus propias tendencias separatistas y su profundo sentido de persecución. Posteriormen­te lo hará con más facilidad cuando comprenda, como raza, el significado y la inevitabilidad de la Ley del Karma, y por un cui­dadoso estudio del Antiguo Testamento y de los actos y hechos que allí se proclaman como sus actos y hechos raciales (conquista, terrorismo y crueldad), y también comprenda que la ley está ac­tuando y liberándolo incidentalmente para un futuro mejor. Al mismo tiempo, el judío y el gentil deben comprender la igualdad de responsabilidad y culpabilidad por las actuales dificultades mundiales.

 Por lo tanto, las dos fuerzas a las cuales me he referido, deben ser tenidas en cuenta por los discípulos al tratar de servir en este ciclo crítico; ambas fuerzas deben entrar en los cálculos cuando comience este nuevo trabajo grupal, o sus idealismos y pensamien­tos erróneos podrán obstaculizar el trabajo grupal. Deben recono­cer teóricamente las cinco fuerzas (tres mayores y dos menores) que se encuentran y chocan actualmente en la familia humana. Fue necesario llamar su atención sobre estos hechos. Si los discípulos deben realizar juntos un trabajo grupal en niveles mentales, también deben liberar sus mentes del prejuicio, los odios y cual­quier tendencia a la superioridad y a la crítica. No pueden traba­jar como grupo si existen estas ideas y pensamientos, y estoy preparándome para enseñarles algunas de las primeras etapas del trabajo y la utilidad grupales. No hubiera sido necesario ocupar­me de estos problemas mundiales si no hubiesen reaccionado emocionalmente hacia ellos; muy pocos poseen una mente libre de prejuicio y de odio, y esos pocos posibilitan la tarea de que el resto aparte su mente de la indebida influencia y de las ideas erróneas.

 Les pido que en este trabajo se concentren sobre las fuerzas de Shamballa y de la Jerarquía, que se conserven canales puros y despejados y que traten de vincularse con el alma de cada uno y de todos, cuya naturaleza es amor puro, síntesis y poder divino.

 Sin embargo, es esencial que a pesar del trabajo para el cual he llamado a estos grupos y que –como bien saben— está desti­nado a sentar las bases del trabajo de las futuras escuelas esotéricas, los miembros de todos los grupos comprendan que debe ser emprendido también el trabajo grupal exotérico. Una gran ma­yoría de quienes participan en estos grupos están satisfechos por lo que significa su propio trabajo grupal y permiten que ello usurpe el lugar del servicio objetivo.

Si es tan difícil, hermanos míos, despertar a los aspirantes como ustedes, a la urgencia del servicio y al pleno sentido de res­ponsabilidad, y si los hombres y mujeres con toda la información que ustedes poseen, no pueden ser despertados para realizar un esfuerzo sacrificado, tendrán con esto una idea de la magnitud de la tarea que la Jerarquía enfrenta en la actualidad. Quizás pue­dan comprender el sentimiento de frustración que me embargaría (si estuviera limitado por el concepto tiempo) cuando, por ejem­plo, aquellos de quienes espero colaboración están preocupados con sus propios asuntos, no tienen ningún sentido de urgencia y prefieren concentrarse sobre su propio desarrollo, sus propias fami­lias, sus propios problemas, antes de alcanzar la amplia visión mundial que los llevará a una plena colaboración. La meta de nuestro esfuerzo consiste en evitar la ruina del mundo, y para esta meta he pedido vuestra ayuda.

 

 

2 comentarios:

  1. Hola Xavier:
    Es difícil servir cuando no se está preparado para ello. Creo que es un proceso lento el que necesita el discípulo para encaminarse hacia el trabajo grupal. Existen varias etapas, y los que leemos tu blog, es muy probable que estemos en alguna de ellas. Creo que lo primero que debe tenerse es la satisfacción de entregar lo que uno es. No es algo obligatorio, sino que surge paulatinamente del fondo del corazón y la mente. Luego están las posibilidades de cada uno. Y además, las dificultades que se encuentran en el interior de sí mismo cuando se maneja energía. A veces, debe transcurrir un tiempo para que las energías que se han utilizado y han podido crear dificultades internas a quien las maneja queden libres de colores "pasionales".
    Respecto al tema de los Judíos me pregunto, si realmente se debería llamar así también a todos aquellos que reúnen en sí mismos las características de los antiguos sistemas. Separación, odio y engaño.
    Así pues, judíos, hay más de los que menciona el M.T.
    Un fuerte abrazo.
    q

    ResponderEliminar
  2. Hola Quintín. Efectivamente no todos estamos preparados para dar matrícula de honor en lo que creemos que los demás esperan de nosotros; pero siempre podemos buscar un notable aceptado libremente por nosotros si tenemos un corazón tibio; pero si creemos tener fuego en las venas, seguramente obtendremos un sobresaliente con el que podamos dormir tranquilamente por las noches, más no podemos dar tras haber puesto toda la carne en el asador del servicio.
    ... efectivamente, judios hay muchos y con muchas medallas distintivas.
    un abrazo de xavier

    ResponderEliminar